Cierro los ojos
y me acarician
esa mirada afable
el deleite en tu rostro
la melodía de tu voz
Respiro extasiada
los sabores
del espacio que creamos
entre tu boca
y la mía
Al regresar
la gélida noche se funde en el lecho
porque en mi aún resuena
el infatigable diálogo
de nuestros cuerpos
a m a l g a m a d o s
en vela
